Una semana después de que la procuradora general de la Nación, Ana Matilde Gómez, anunciara la reapertura de varias causas penales que involucran a la ex presidenta de la República Mireya Moscoso, la aún presidenta del Partido Panameñista decidió asumir el cargo de parlamentaria centroamericana.
La consecuencia inmediata de esta decisión –que contradice sus reiterados y públicos rechazos al cargo al que tiene derecho como consecuencia del tratado constitutivo del Parlamento Centroamericano (PARLACEN)– es que Moscoso no podrá ser investigada por la procuradora Gómez.
Como resultado de la inesperada decisión de Moscoso –que tomó posesión del cargo ayer en medio del rechazo de sus pares–, le toca a la Corte Suprema de Justicia investigar y procesar a la ex presidenta en relación con los controvertidos temas de las partidas discrecionales, los durodólares, la utilización de las donaciones de Taiwan para las fundaciones Mar del Sur y Museo del Tucán, o la compra de la casa de Punta Mala.
Rogelio Cruz, abogado de Moscoso, negó que la intención de la ex mandataria fuese buscar refugio, alegando que los diputados panameños no tiene inmunidad.
En contradicción con declaraciones emitidas por Moscoso cuando aún era Presidenta de Panamá, en el sentido de que el PARLACEN era "una cueva de ladrones", Cruz aseguró que la nueva parlamentaria "no tiene ningún reparo" sobre la labor de la institución centroamericana. "Ella hará grandes aportes porque siente que es su responsabilidad", comentó el abogado.